El Parque Natural Cabo de Gata es la primera reserva marítimo- terrestre de Almería. Su origen es volcánico.

Todo el conjunto de la Sierra de Cabo de Gata está formado por una sucesión de calas y pequeñas playas de gran belleza que se extienden a lo largo de 50 kilómetros de costa acantilada con paisajes que cortan el aliento a sus visitantes.

Desde playas urbanas como San José o Aguamarga a maravillosas playas naturales de arena virgen como las de Mónsul y Los Genoveses.

 

Escondidas como secretos del mar, recónditas y casi inaccesibles, encontramos calas como las del Plomo o la Cala de Enmedio.

Impresionantes senderos entre acantilados volcánicos que nos llevan a playas como la de los Muertos.

Arrecifes e impresionantes vistas como las que se divisan desde miradores del Arrecife de las Sirenas.

Pero para miradores… El espectacular mirador de la Amatista.

 

Formaciones dunares, tanto fósiles, de arenas blancas y grises como en movimiento, que originan litorales con albuferas interiores que crean paisajes tan maravillosos como las Salinas del Cabo de Gata, un espacio ideal para la observación de aves. Pero por supuesto, la magia de esta zona. La energía de sus rincones y ese disfrute que cada rincón de este maravilloso recorrido por el litoral almeriense regala a todo aquel que lo visita, enganchándolo y haciéndolo suyo.